Descubro que soy ninfómana al ver a mi hijastro follando con su novia
Todo empezó cuando los escuché gemir desde el pasillo, la puerta de su habitación estaba entreabierta y no pude evitar asomarme: mi hijastro la tenía empotrada contra la pared, su polla enorme enterrada hasta el fondo mientras ella le chupaba los dedos de los pies, su coño bien mojado chorreando por las embestidas brutales. No aguanté más y me metí en la cama con ellos, mi minifalda subida hasta la cintura mientras me arrodillaba para chuparle la polla a mi hijastro mientras su novia me lamía el culo. Los tres terminamos en un 69 salvaje, mi lengua recorriendo cada centímetro de su panocha mientras ella me mordía los pezones y él me llenaba la boca con su leche caliente. La siguiente vez, los sorprendí en el sofá: ella cabalgaba su verga como una puta desesperada, sus tetas rebotando mientras él le azotaba el culo rojo. No resistí y me bajé el vestido para que me comiera el coño mientras mi hijastro me penetraba por detrás, sus dedos clavados en mis caderas mientras me corría en el culo sin parar. Ahora no puedo dejar de pensar en sus pollas duras, en cómo me vuelven loca cada vez que me ven mojada y lista para más.