Jenniferstarts devora el culo con la máquina de follar
Jenniferstarts entró esa noche con una idea fija en la cabeza: humillar a su ex, el muy mierda que la dejó por otra. Su culo redondo y perfecto era su arma, ese trasero de infarto que ahora iba a convertir en su venganza. Se acomodó la máquina de follar entre las piernas, el dildo grueso y reluciente casi escupía saliva de lo mojada que estaba. Las primeras embestidas le arrancaron un gemido ahogado, la polla artificial abriéndose paso hasta que el culo apretado cedió de golpe. Jenniferstarts se agarró las nalgas con fuerza, sintiendo cómo cada empujón la llenaba hasta el cuello del útero, el sonido húmedo de la carne contra el plástico llenaba la habitación. Los tacones altos la obligaron a arquearse más, ofreciendo mejor el culo mientras la máquina la empotraba sin piedad. El sudor le caía por la espalda, los muslos temblaban cada vez que el dildo chocaba contra su punto más profundo. No iba a correrse rápido, no, esto era su venganza, y cada gemido era un insulto dirigido a él. La máquina no descansaba, el ritmo se volvió más salvaje, los golpes más duros, hasta que Jenniferstarts jadeó: “¡Así es como debe follarse a una reina, no como ese cobarde!”