Morena de tetas grandes se traga mi verga entera y no para de gemir
Llevaba días mirándome con esos ojos de puta hambrienta, mordiéndose los labios cada vez que me acercaba, y yo ya no aguantaba más. Cuando por fin me arrodillé frente a ella, Anna Belutti no dudó ni un segundo: abrió la boca de par en par y se hundió hasta que mi polla le rozó la garganta, ahogando un gemido que vibró en mi piel. Sentí sus tetas enormes aplastadas contra mis muslos mientras me la chupaba como si fuera su última comida, sus dedos clavándose en mis caderas para empujarme más adentro. Cada vez que la miraba, sus ojos brillaban de lujuria, la saliva escurriéndole por la barbilla, el coño ya mojado antes de que ni siquiera la tocara. En más de 11 minutos de escena, no hubo un solo segundo en que no estuviera llena: mi verga en su boca, sus tetas rebotando contra mi abdomen, sus manos tirando de mi pelo para que la follara más fuerte. Cuando por fin me corrí, fue tan intenso que hasta Lord Kenobi, que estaba grabando, dejó caer la cámara un segundo, boquiabierto al ver cómo me tragaba hasta la última gota sin respirar.