Brittany Andrews se masturba hasta correrse en la oficina
La rubia tetona no aguantó más y se metió en el baño de la oficina para darse un buen masaje en el coño, con sus uñas pintadas rozando sus pezones duros y sus tetas enormes rebotando con cada movimiento. Se bajó el tanga hasta los tobillos y empezó a frotar su clítoris hinchado, gimiendo bajito para que nadie la escuchara, pero sus gemidos se volvieron más fuertes cuando metió dos dedos bien adentro de su coño mojado. Sus muslos temblaron cuando se corrió, con su jugo chorreando por sus piernas mientras se mordía el labio para no gritar. Después, se limpió con papel higiénico y se arregló el sostén, pero sus pezones seguían duros y su coño seguía palpitando de placer. Se miró en el espejo, con sus tetas perfectas y su culo redondo, y sonrió al pensar en lo bien que se había corrido. Salió del baño con las piernas temblorosas, pero lista para seguir trabajando como si nada hubiera pasado. Nadie sospechó que la rubia tetona acababa de darse un buen orgasmo en la oficina.