Mi novia me obliga a follar a mi hermanastra en un trío salvaje
La polla me latía como nunca cuando mi novia me dijo que quería que mi hermanastra se sentara encima de mí mientras ella me chupaba los huevos. La puta de mi hermanastra, con ese culo redondo y esas tetas grandes, se montó sobre mi verga como una profesional, gimiendo fuerte mientras la embestía con fuerza. Mi novia, arrodillada a mi lado, me lamía los huevos y me masturbaba mientras mi hermanastra rebotaba sobre mi polla dura, haciendo que su coño mojado chorreara con cada embestida. El sonido de sus tetas golpeando mi pecho y el clap-clap de su culo contra mis muslos me volvían loco, así que la agarré del pelo y la empujé hacia atrás para meterle la polla hasta el fondo. Mi novia, excitada, se subió encima de mí y se sentó en mi cara, frotando su coño en mi boca mientras yo le comía el clítoris. La hermanastra, con la polla bien metida en su culo, empezó a gemir más fuerte, pidiendo que la follara más duro. Mi novia, al verla así, se bajó de mi cara y se puso de rodillas para chuparme la polla mientras yo seguía embistiendo a mi hermanastra por detrás. El calor de sus cuerpos, el olor a sexo y el sonido de sus gemidos me hicieron correrme como nunca, llenando el coño de mi hermanastra con mi leche caliente mientras mi novia me lamía hasta la última gota.