Gracie y Kitty Lynn se calientan en una noche de tormenta
La lluvia golpeaba los cristales mientras Gracie, con su pelo castaño oscuro y tatuajes que brillaban bajo la luz tenue, se acercaba a Kitty Lynn, su piel suave y su coño depilado brillando de excitación. Las dos se miraron con deseo, los labios entreabiertos y los pezones duros, antes de que Gracie empujara a Kitty contra la pared y le arrancara el tanga con los dientes. Kitty gimió fuerte al sentir los dedos de Gracie hundiéndose en su coño mojado, sus uñas marcando la piel mientras la follaba con rudeza. Gracie lamió cada gota de su excitación antes de empotrarla contra el sofá, su lengua recorriendo cada centímetro de su culo y su clítoris perforado. Kitty se retorcía de placer, sus muslos temblando mientras Gracie la montaba a horcajadas, sus tetas naturales rebotando con cada embestida. El sonido de la lluvia se mezclaba con los gemidos de Kitty, que se corrió en la cara de Gracie, su jugo caliente cubriéndole los labios. Gracie no tardó en seguirla, su cuerpo convulsionando mientras Kitty le chupaba la polla con avidez, tragando cada gota de su corrida. Las dos quedaron exhaustas, sus cuerpos sudorosos y entrelazados, disfrutando del calor de la otra en medio de la tormenta.