Jefa excitada gime fuerte con el dedo bien adentro de su coño mojado
La jefa entró al despacho con esa falda tan ajustada que dejaba ver el trasero perfecto bajo la tela... No podía evitar mirarle las tetas cuando se inclinaba sobre el escritorio, esos pezones duros marcados en la blusa blanca. Él le rozó la pierna 'sin querer' bajo la mesa, sintiendo la piel caliente, y ella no se apartó, sino que abrió más las piernas. Sus dedos traviesos se colaron entre los muslos, encontrando esa humedad deliciosa que ya goteaba por dentro del tanga de encaje. Ella mordió el labio cuando él empujó dos dedos bien adentro, gimiendo en silencio mientras le chupaba el cuello. La falda subió hasta la cintura, dejando el culo al aire, y él le dio nalgadas fuertes antes de hundir la cara entre las piernas, lamiendo ese coño chorreante sin piedad. Los gemidos se volvieron más altos, las uñas de ella marcaban el escritorio, y cuando él le metió los dedos más rápido, sintiendo esos músculos apretados, ella explotó en un orgasmo tremendo, mojando toda su mano. Él se limpió la boca con una sonrisa, sabiendo que esto no acabaría ahí...