Jenna Starr se vuelve loca por una polla negra enorme en POV
Jenna Starr no podía resistirse más: cada vez que veía a ese negro enorme en el gimnasio, se le mojaba el coño solo de imaginarse esa verga gruesa entrando y saliendo de su boca. Un día, después de semanas de miradas furtivas, lo invitó a su casa con la excusa de tomar un café, pero en cuanto cerró la puerta, se arrodilló frente a él y le bajó los pantalones con las manos temblando. La polla negra, gruesa y venosa, le llenó la boca por completo, y ella empezó a chuparla con desesperación, sintiendo cómo el glande le rozaba la garganta mientras él le agarraba el pelo con fuerza. No tardó en pasar a lo siguiente: lo empujó contra el sofá, se subió encima y se dejó caer sobre esa verga dura, gimiendo como una puta cada vez que la sentía llenándola hasta el fondo. Él la agarraba de las caderas y la embestía con fuerza, haciendo que sus tetas rebotaran con cada movimiento. Jenna Starr no podía parar de gritar, sintiendo cómo el coño se le contraía alrededor de esa polla monstruosa. Cuando él le dio la vuelta y la empotró contra la pared, ella perdió el control: sus gemidos se volvieron más fuertes, su coño más mojado, y cuando él le apretó el culo con las manos y le clavó la polla hasta el fondo, ella se corrió como nunca antes, gritando su nombre mientras él le llenaba el coño con su leche caliente.