Secretaria caliente le da alivio con mamada al llegar
Nada más entrar por la puerta con su traje ajustado y el olor a oficina pegado en la piel, ella ya tenía los labios rojos y húmedos esperando. Él ni siquiera pudo dejar el maletín en el suelo antes de que esos labios carnosos se cerraran como un anillo alrededor de su gruesa verga, que ya asomaba dura bajo el pantalón. Las primeras gotas de saliva resbalaron por el tronco mientras ella lo chupaba con esos labios de puta experta, sacando la lengua para lamerle la punta mojada antes de bajar hasta la base con un gemido ronco que le erizó la piel. Él le agarró la cabeza con ambas manos, hundiendo los dedos en su pelo corto y negro mientras ella lo trabajaba con movimientos lentos y profundos, ahogándose un poco cuando la polla le rozaba la garganta. Los ruidos de succión se mezclaban con los gemidos ahogados de ella, que tenía los ojos entrecerrados y las tetas naturales apretadas contra el escritorio mientras trabajaba sin piedad. De pronto, él le ordenó que se levantara y le bajó el pantalón ajustado hasta los tobillos, dejando al descubierto un coño depilado y brillante que ya goteaba sin pudor. La empujó contra la pared y, con un empujón brusco, le metió la verga hasta el fondo, arrancándole un grito agudo que resonó en el apartamento vacío. Las embestidas eran brutales, con cada golpe de cadera le azotaba el culo redondo mientras ella se agarraba a la cornisa con fuerza, dejando marcas de uñas en el yeso. Él le mordisqueaba el cuello y le tiraba del pelo mientras el sudor les resbalaba por la espalda, y en menos de lo que canta un gallo, sintió cómo se le tensaban los huevos antes de soltar un gruñido gutural y correrse dentro de su boca entreabierta. Pero ella no se conformó, le agarró la verga aún palpitante y se la metió hasta las pelotas en la garganta, tragándose cada gota espesa de leche caliente hasta dejarla limpita y brillante. Cuando por fin la soltó, ella se lamió los labios con una sonrisa pícara y le susurró al oído que la próxima vez quería que le llenara el coño hasta reventar.