La estudiante de enfermería no pudo resistirse y me chupó la polla frente a la cámara
La chica rubia de cuerpo delgado y culo pequeño no aguantó más cuando vio mi verga dura, se arrodilló sin pensarlo y empezó a chuparla con ganas, gimiendo fuerte mientras su coño se mojaba cada vez más. Sus tetitas perfectas rebotaban con cada movimiento de su cabeza, y yo le agarraba el pelo para empujarla más adentro, sintiendo su lengua caliente recorrer toda mi polla. La puta no paraba de gemir, con los ojos llenos de lujuria mientras me miraba fijamente, sabiendo que la cámara lo grababa todo. Sus labios carnosos envolvían mi verga como un guante, y yo no podía evitar gruñir de placer cada vez que la sentía chupar con más fuerza. El sonido de su saliva mezclado con sus gemidos llenaba la habitación, y yo sabía que no aguantaría mucho más. De repente, la agarré del cuello y la empujé hacia mí, metiéndosela hasta el fondo mientras ella ahogaba un grito de placer. Sentí cómo su boca se llenaba de mi leche caliente, y ella tragaba cada gota sin perder el ritmo, chupando hasta dejarme seco. Al final, se limpió los labios con una sonrisa pícara, sabiendo que había dejado a todos los que vieran el video con la polla más dura que nunca.