Nicole Rae provoca a su hermanastro hasta que la empotra sin piedad
Me puse esa falda corta a propósito, sabiendo que mi hermanastro Jay Romero no podría resistirse. Cada vez que me agachaba, dejaba que sus ojos se clavaran en mi culo, y cuando me rozaba "accidentalmente", mi coño se mojaba más. Le envié fotos de mi tanga empapado y le susurré al oído que estaba lista para que me llenara. Cuando por fin me tomó contra la pared, sus manos me apretaron las tetas mientras su polla entraba de una estocada, haciendo que gritara. Me encantó cómo me folló sin parar, mordiéndome el cuello mientras yo le arañaba la espalda. Sentí cada centímetro de su verga hasta que me hizo correrme tres veces, y cuando se vino dentro de mí, gemí tan fuerte que los vecinos debieron escucharme. La próxima vez, pienso provocarlo aún más hasta que pierda el control otra vez.