Angie Koks se deja romper el culo con mi polla dura
Chupando mis huevos con esos labios carnosos, Angie Koks ya sabía que no iba a salir intacta de esta. Llevaba días provocándome con fotos de su culo redondo, rozándose contra mí en la cocina, susurrándome al oído lo mojada que estaba. Cuando por fin la empotré contra la pared, su coño goteaba y su culo apretado me pedía a gritos que lo partiera en dos. Le metí la polla hasta las pelotas de una sola embestida, haciendo que sus gemidos rebotaran en las paredes. Vira Gold, que nos miraba desde el sofá, se tocaba el clítoris mientras yo le azotaba el culo a Angie, dejando marcas rojas en esa piel suave. Cada vez que me hundía en su culo, ella arqueaba la espalda y me rogaba que no parara, que la llenara hasta reventar. Le escupí en el agujero antes de clavársela de nuevo, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo el mío. En más de 10 minutos de escena, no me importó si su culo estaba dolorido, solo quería correrme dentro de ella, llenarla hasta que mi leche le chorreara por los muslos. Cuando por fin me vine, fue con un gruñido salvaje, apretándole las tetas mientras mi polla latía dentro de su culo, marcando territorio. Angie se derritió contra mí, jadeando, pero yo ya estaba pensando en la próxima ronda.