Atleta universitaria se venga follando al ex de su amiga
Esa tarde en el dormitorio, Kell Fire se quitó el uniforme de entrenamiento con una sonrisa maliciosa, sabiendo que su polla grande sería el arma perfecta para humillar al tipo que le había roto el corazón a su mejor amiga. Se desnudó lentamente, mostrando sus tetas grandes y su culo redondo, mientras Richard Glaze la miraba con los ojos llenos de lujuria. Sin decir una palabra, se arrodilló y empezó a chuparle la verga con la boca caliente, moviendo la lengua alrededor del glande hasta que él gruñó de placer. Luego lo empujó contra la cama y se montó encima, cabalgándolo con fuerza mientras sus tetas rebotaban y su coño apretado lo envolvía. Richard le agarró las caderas y la penetró hasta las pelotas, haciendo que ella gritara cada vez que su polla golpeaba su punto G. Después de más de 12 minutos de follar como animales, la puso en cuatro patas y la empotró por detrás, clavándosela hasta que sus gemidos se convirtieron en sollozos de placer. Cuando él se corrió dentro de ella, Kell Fire se dejó caer sobre la cama, sintiendo el semen caliente llenarle el coño. Afuera, en el pasillo, el ex de su amiga escuchó los gritos de placer y supo que nunca volvería a tocarla.