Cheerleader bruta recibe un tremendo wedgie en su culo perfecto
La cheerleader morena de culo redondo y piernas infinitas llegó tarde a su entrenamiento, pero lo que no sabía era que su compañera de cuarto tenía planes muy perversos para ella. La muy puta la esperaba con un cinturón en la mano y una sonrisa maliciosa, lista para enseñarle una lección que no olvidaría. Sin avisar, la agarró por la cintura y le bajó los shorts hasta las rodillas, dejando al descubierto su tanga ajustado y el culo perfectamente redondo que tanto le gustaba. Con un movimiento rápido, le metió el cinturón entre las nalgas y tiró con fuerza, haciendo que la cheerleader gritara de sorpresa mientras su coño se mojaba de excitación. La muy zorra no podía creer lo duro que le dolía, pero al mismo tiempo sentía cómo su polla se ponía dura de la excitación. La compañera de cuarto no paraba de reír mientras le daba más y más tirones, cada vez más fuertes, hasta que la cheerleader empezó a gemir sin control. El sonido del cinturón rozando su piel y el choque de sus nalgas al chocar entre sí eran música para sus oídos. La muy puta no podía resistirse y se arqueaba hacia atrás, pidiendo más, mientras su compañera le daba una nalgada tras otra. El culo de la cheerleader estaba rojo y ardiente, pero ella no quería que parara. Con un último tirón brutal, la compañera de cuarto la dejó sin aliento, con el coño chorreando y la polla lista para explotar. La cheerleader se dejó caer al suelo, jadeando, mientras su compañera se reía victoriosa, sabiendo que había dejado una marca en su culo que no olvidaría pronto.