Dos putas rubias se chupan la polla y se follan
La rubia Sabrina Sabrok no podía aguantar más y le agarró la verga a Pam Latina con los dedos pegajosos mientras le susurraban maldades al oído. La morena, con sus tetas enormes rebotando, se abalanzó sobre el tronco duro como si no hubiera mañana y se lo metió hasta la garganta sin aviso. Sabrina, que ya estaba con el coño chorreando por la excitación, se arrodilló en el suelo de madera y le empezó a lamber los huevos a Pam con la lengua bien caliente mientras le masajeaba el culo con las uñas pintadas. El cabrón que las observaba desde atrás no pudo resistirse y se acercó para empotrarle la polla por el culo a Sabrina, que gritó con la boca llena de verga y chorro de saliva cayéndole por la barbilla. Pam, al verlo, se quitó el vestido de un tirón y se puso a cuatro patas sobre la alfombra, ofreciéndole el coño bien mojado y el culo prieto para que la llenara como a él le gustaba. Sabrina, con la cara roja de tanto tragar, se subió encima de Pam y le empezó a mordisquear los pezones mientras le metía los dedos en el coño, que no paraba de gotear. Las dos se besaban como putas desesperadas, intercambiando saliva y gemidos mientras el tipo les clavaba la verga en el fondo, haciendo que ambas sintieran cada embestida hasta el alma. El sonido de los azotes se mezclaba con los gritos ahogados de Sabrina cuando se corrió, empapando la polla del cabrón que no tardó en soltarle toda su leche en la boca hasta dejarla con la cara blanca. Pam, que no se iba a quedar atrás, se bajó de la alfombra y se arrodilló frente a él para limpiarle con la lengua cada gota de leche que le caía por los huevos mientras Sabrina le chupaba los dedos aún temblorosos de placer.