Chica de pelo dorado con tetas perforadas se la clavan en la cama
Llevaba horas mirándolo desde la ventana con esos pezones brillantes y esa mirada de putita dispuesta a todo. Cuando él entró en su habitación, ella ya estaba con las piernas abiertas sobre el colchón, mordiéndose el labio inferior mientras se acariciaba el coño depilado. No necesitó ni una palabra: la polla le asomaba por el pantalón ajustado, gruesa y palpitante, y ella no pudo evitar soltar un gemido ronco al verla. Sin perder tiempo, él la agarró del pelo teñido y le metió la lengua hasta el fondo de la boca, mientras sus tetas pequeñas pero duras se balanceaban al compás de la respiración acelerada. La puso a cuatro patas sobre la cama, le arrancó el tanga de encaje y le dio una palmada en el culo que resonó en toda la habitación. El coño le brillaba más que sus aretes de plata, chorreando de lo mojada que estaba, y cuando él le escupió en el agujero antes de empalarla, ella gritó como una loca. La penetró de un tirón, hundiendo la polla hasta las pelotas en su culo prieto, mientras ella se agarraba a las sábanas y le pedía más fuerte con voz entrecortada. Cambió a estilo perrito, le agarró las caderas y se la folló a ritmo salvaje, haciendo que sus tetas pegajosas rebotaran con cada embestida profunda. Ella le chupó los huevos mientras él le metía dos dedos en la boca, ahogándose en su propio gemido cuando él la agarró del cuello y la giró para besarla con lengua mientras le metía la polla hasta la garganta. Se corrió con un chorro espeso que le llenó la boca, pero él no se detuvo ahí: la puso boca arriba, le levantó las piernas y se la metió hasta el fondo una y otra vez, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de su verga al correrse ella también con un espasmo que le hizo arquear la espalda. La cama crujía como si fuera a romperse, los cuerpos pegajosos de sudor y los jadeos llenaban el aire, hasta que él se dejó ir dentro de ella con un gruñido animal, dejando su coño lleno de leche caliente mientras ambos caían rendidos sobre las sábanas empapadas.