Japonesa cachonda chupa polla de desconocido en el auto
La jovencita japonesa no podía creer su suerte cuando el tipo mayor la abordó en la calle con esa mirada de depredador, pero en cuanto vio el bulto en su pantalón, supo que no se iría sin probar esa verga gruesa. Le bastó un guiño para que ella se metiera en el auto, donde el hombre la empujó contra el asiento y le arrancó la blusa para chuparle las tetas pequeñas y caídas mientras le metía la mano entre las piernas. La nena gemía como puta en celo al sentir los dedos gruesos abriéndole el coño estrecho, y cuando el tipo sacó su polla dura como piedra, ella no dudó en arrodillarse y tragársela hasta el fondo, ahogándose con cada embestida mientras le lamía las pelotas con desesperación. El desconocido le agarró el pelo y le folló la boca como si fuera un agujero, escupiendo saliva y gruñendo cada vez que su verga rozaba la garganta de la japonesa, que no paraba de gemir con los ojos llorosos mientras se masturbaba con furia. Cuando el tipo le avisó que iba a correrse, ella abrió la boca bien grande y se tragó hasta la última gota de leche caliente, limpiándole la polla con la lengua como una profesional. La nena salió del auto con la ropa hecha un desastre, el maquillaje corrido y el coño chorreando, pero con una sonrisa de satisfacción que delataba que quería repetir.