Jordynn Luxxx disfruta una polla enorme en su culo gordo
Esa tarde en el hotel, Jordynn Luxxx no podía creer lo que Chad Diamond le estaba mostrando entre las piernas: una verga gruesa como nunca había visto, venosa y palpitante, lista para reventarle ese coño apretado que ya le chorreaba de solo mirarla. La gordita se arrodilló sin pensarlo, agarró esa polla con sus manos regordetas y se la metió entera en la boca, chupando con ganas mientras sus tetas enormes rebotaban contra su pecho. Chad gruñó al sentir cómo esa lengua caliente le recorría el tronco, y entonces la empujó contra la cama, abriéndole las piernas para hundirle los dedos en ese culo carnoso que pedía a gritos ser empotrado. Cuando sintió la punta de su verga rozándole el ano, Jordynn gimió fuerte, sorprendida por el tamaño, pero Chad no le dio tiempo a pensar: de una estocada se la clavó hasta que las caderas chocaron, llenándole el agujero con cada embestida. La gordita gritó, agarrándose las nalgas para que le entrara más profundo, mientras sus tetas saltaban con cada movimiento. Chad le dio vuelta como a una muñeca, poniéndola a cuatro patas para embestirle el coño desde atrás, sintiendo cómo ese cuerpo gordo temblaba bajo sus manos. Jordynn no podía creer lo que estaba sintiendo, cómo esa polla le llenaba cada rincón, y cuando Chad le agarró el pelo para follarle la boca otra vez, ella solo pudo gemir, sabiendo que en más de 13 minutos de escena no iba a aguantar mucho más. El calor le subía por el cuerpo, los gemidos se le escapaban sin control, y justo cuando Chad le apretó las tetas con fuerza, ella sintió cómo le explotaba el orgasmo en medio de un grito ahogado, mientras él le llenaba la boca de leche espesa.