Luna Berg se prueba ropa interior y su marido la empotra como una bestia
El roce de la seda contra su piel te va a poner la polla dura al instante, imagínate el sonido de los tacones de Luna Berg golpeando el suelo mientras se ajusta el tanga transparente frente al espejo, sabiendo que su marido Den Be la está mirando con esos ojos hambrientos que llevan días prometiéndole algo salvaje. Las miradas furtivas en la cocina, los roces 'accidentales' en el pasillo, el calor que se acumula entre ellos hasta que ya no pueden aguantar más. De repente, él la agarra por la cintura y la tira sobre la cama, arrancándole el encaje con los dientes mientras su boca se clava en su coño ya mojado, lamiendo hasta que ella grita y arquea la espalda. La gira de golpe, le separa las nalgas perfectas y hunde su verga entera de una estocada, haciendo que el colchón cruja con cada embestida profunda. Luna gime como una puta en celo, sus uñas se clavan en las sábanas mientras él le agarra el pelo y la penetra con fuerza, sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor de su polla. El sudor les resbala, los gemidos se mezclan con el sonido de la piel chocando, y cuando él por fin se corre dentro de ella, Luna solo piensa en lo bien que se siente ser poseída así, como si no hubiera mañana.