Marica afeminado de Daniel Gomez10 desafía a un macho con su polla dura
La habitación huele a perfume barato y sudor fresco, las cortinas medio corridas dejan entrar un rayo de sol que ilumina el cuerpo de Daniel Gomez10, vestido con un vestido ajustado que apenas contiene sus curvas artificiales y la polla dura que sobresale entre sus piernas. Él se pasea con tacones altos, moviendo las caderas como una profesional, retando al tipo con la mirada mientras se lame los labios pintados. El macho no puede evitar mirarle el culo redondo, imaginando cómo sería empotrarlo contra la pared, pero Daniel lo desafía: '¿Crees que puedes manejarme?'. El tipo se acerca, le agarra las nalgas con fuerza y le clava los dedos en la carne, haciendo que Daniel gima sin querer. La competencia está en marcha: él quiere hacerle rogar, pero Daniel aprieta las piernas y arquea la espalda, mostrando que no se rendirá fácil. El tipo le baja el vestido de un tirón, dejando al descubierto los pezones duros y la polla que ya chorrean líquido pre-seminal. Lo empuja contra el sofá y se arrodilla para chupársela con fuerza, haciendo que Daniel eche la cabeza atrás y muerda el labio inferior. Las embestidas son profundas, el sonido de la carne chocando resuena en la habitación, y Daniel se aferra a los cojines mientras el tipo lo penetra hasta que las caderas chocan. El sudor les cae por la espalda, los gemidos se mezclan con los jadeos, y Daniel, aunque intenta mantener su actitud desafiante, empieza a temblar cuando el tipo le agarra el pelo y lo obliga a mirarle a los ojos. '¿Ves? No eres tan duro', susurra el macho antes de correrse dentro, llenándolo hasta que el semen rebosa. Daniel se queda quieto un momento, sintiendo el calor en su interior, antes de sonreír con complicidad. En el suelo, el vestido rasgado queda olvidado, un recordatorio de la batalla que acabaron de librar.