Me encanta correrme en su cara de ángel
Esta estudiante universitaria de 18 años no podía resistirse a la polla enorme de su profesor particular, un tipo musculoso que la tenía loca desde el primer día de clases. Cada vez que se inclinaba para tomar apuntes, él aprovechaba para rozar su culo parado con la mano, haciéndola gemir en silencio. Un día, después de una sesión de estudio, la chica se arrodilló frente a él y empezó a chupar su verga con una boca caliente y húmeda, tragando hasta el fondo mientras sus tetas pequeñas rebotaban. Él la agarró del pelo y le metió la polla hasta la garganta, escuchando sus gemidos ahogados mientras la saliva le caía por el mentón. Cuando no pudo aguantar más, la empujó contra la pared y le clavó su verga dura en el coño bien mojado, embistiendo como un animal hasta que ella gritó de placer. Al final, sacó su polla y se corrió en su cara bonita, dejando su rostro cubierto de leche espesa mientras ella jadeaba, completamente satisfecha. La estudiante se limpió con los dedos y se los llevó a la boca, saboreando cada gota de su corrida mientras él le sonreía con complicidad.