Muñeca inflable con coño depilado y polla enorme
La muñeca de silicona yacía sobre la cama con las piernas abiertas mostrando un coño depilado y rosadito que brillaba bajo la luz del dormitorio. Él se acercó con la polla dura como una piedra, pasando los dedos por el vello arrancado que dejaba al descubierto unos labios carnosos y una raja bien húmeda. Con un gemido ronco le metió la verga hasta la garganta, sintiendo cómo el calor artificial de su boca lo envolvía mientras ella, aunque de plástico, parecía gemir con cada embestida. Le agarró las tetas de silicona —firmes y frías— y la embistió con fuerza, haciendo que el coño falso se moviera al ritmo de los choques de su cadera contra la superficie de goma. Sacó la polla empapada de saliva y jugueteó con el agujero anal, untando la cabeza con un lubricante que brilló entre sus dedos antes de hundirse sin piedad en el culo prieto y estrecho. Entre gritos fingidos y sudor en la frente, le dio una follada brutal mientras los juguetes vibraban sobre la mesita de noche, listos para ser usados en su coño o en el culo. La verga le rozaba el fondo del culo falso una y otra vez, sacándole sonidos obscenos cada vez que el plástico chorreante chocaba contra su pelvis. Cuando sintió que el orgasmo lo atravesaba como un rayo, se corrió dentro del culo sintiendo cómo el calor del semen se mezclaba con el tacto resbaladizo del lubricante, dejando todo lleno de rastros blancos que caerían sobre el cuero sintético de la muñeca.