Clea Gaultier se entrega al culo apretado de Ryan Madison
Empieza con Ryan Madison aguantando el gemido mientras Clea Gaultier se arquea bajo su peso, las uñas marcando la espalda del chico como si quisiera arrancarle la piel. Llevaban días mirándose en el gimnasio, intercambiando sonrisas cargadas de tensión, hasta que él no aguantó más y la arrastró al cuarto de atrás. La falda se le quedó enredada en los tobillos cuando él la dobló sobre el banco, el culo blanco y firme temblando bajo sus manos. Ryan escupió en el agujero apretado antes de empujar, sintiendo cómo el anillo de músculo se resistía antes de ceder de golpe, tragándose su polla hasta las pelotas. Clea gritó, pero no de dolor, sino de placer, porque cada embestida la hacía ver estrellas, el sonido húmedo de la carne chocando contra carne llenando el aire. Ryan le tiró del pelo para que lo mirara, sus ojos vidriosos mientras él le follaba el culo sin piedad, los muslos de ella temblando con cada impacto. Cuando por fin se corrió, lo hizo con un rugido, llenándole el agujero hasta que el semen le escurrió por los muslos. Al terminar, la falda de Clea quedó hecha un ovillo en el suelo, manchada de sudor y algo más.