Competencia de meados entre dos zorras con tatuajes
Foxie T y Teressa Bizarre llevaban horas jugando con sus coños mojados en el baño cuando la idea de la competencia de meados se les prendió como un fósforo. Foxie, con sus tetas pequeñas pero bien duras, se agachó primero sobre la taza mientras Teressa, con los labios de su concha bien inflados y brillantes de jugos, le lamía el culo a su amiga sin piedad. La primera chorrito salió disparado con fuerza, salpicando el espejo y mojando las tetas de Foxie, que gritó de placer al sentir el líquido caliente resbalándole por los pezones. Teressa no se quedó atrás y, con un gemido ronco, se agachó también para soltar un chorro grueso que le bañó la cara a Foxie, quien abrió la boca sin pensarlo y se tragó el meado espeso mientras se masturbaba con un consolador pequeño que le había metido antes. Los tatuajes de ambas brillaban bajo la luz del baño, cada línea y cada dibujo moviéndose con el vaivén de sus cuerpos mientras sus lenguas se enredaban en una pelea de saliva y meado. Foxie, con los muslos temblorosos, le metió dos dedos a Teressa en el coño empapado y le ordenó que se agachara para recibir su chorro directo en la boca, mientras con la otra mano se masturbaba hasta que un espasmo la hizo correrse con un gemido ahogado. Teressa, con la cara llena de meado y los labios hinchados, no pudo resistirse y le escupió un poco del líquido en los pechos a Foxie antes de lamerle los pezones con avidez, sintiendo cómo el sabor salado le excitaba el paladar. Las dos zorras terminaron tiradas en el suelo, con los coños brillantes de jugos y meados mezclados, lamiéndose la una a la otra hasta quedar exhaustas y cubiertas de un olor intenso a sexo y orina. El baño quedó hecho un desastre, con charcos en el suelo y el espejo empañado por el vapor y el calor de sus cuerpos sudorosos.