Kerry Terry se empotra el culo con polla monstruosa
Kerry Terry ya venía con el culo bien abierto y el coño chorreando desde que la vieron en el video anterior, así que esta vez no hubo piedad: su culo apretado y empalagoso estaba listo para recibir esa verga enorme que solo ella sabe manejar. La muy puta se tiró boca abajo sobre la cama con las piernas bien abiertas, mostrando ese culito redondo y tierno que tanto le gusta a esa polla de toro que le clavan sin piedad. Él se acercó por detrás con la verga bien dura y brillante de pre, rozando sin compasión esos labios mojadísimos que ya goteaban por las ganas. Sin aviso, le agarró las caderas con fuerza y le clavó la cabeza de esa polla monstruosa entre las nalgas, haciendo que la muy zorra soltara un aullido de dolor mezclado con placer al sentir cómo le estiraban el culo al máximo. Ella, lejos de quejarse, empujó el culo hacia atrás como una perra en celo, pidiendo más y más hasta que el cabrón le metió hasta las bolas en ese coño anal que ya estaba hecho un desastre de tanto follar. Los gemidos se volvieron incontrolables, cada embestida le arrancaba un quejido agudo mientras esa polla le destrozaba el culo de lo dura y grande que es, haciendo que el sonido húmedo de la carne azotándose se mezclara con los gritos de la pobre chica. No contento con eso, el tipo le dio la vuelta y se la empaló contra la pared, levantándole una pierna para clavársela aún más profundo, hasta el fondo de ese culo que ya tenía los agujeros bien abiertos y goteando. Kerry Terry no paró de correrse en cada empellón, con los jugos resbalando por sus muslos mientras esa verga le revuelve las tripas sin piedad, dejándola sin aliento y con la boca llena de babas de tanto gritar. Cuando por fin se corrió dentro de su culo destrozado, la muy puta solo atinó a decir que le diera más, que la quería toda empalada y sin compasión, mientras él le escupía en la cara y le seguía metiendo esa polla hasta ahogarla en sus propias babas.