La puta inglesa Frances Bentley se deja destrozar a lo bestia
Esta zorra británica llegó al departamento con ganas de guerra, mostrando sus tetas enormes y ese culo parado que pedía a gritos una buena polla. Desde que la vio, él supo que no iba a dejar pasar la oportunidad de meterle hasta el fondo, así que la agarró de las caderas y la empujó contra la pared, metiéndole la lengua hasta la garganta mientras ella gemía como una perra en celo. La puta se arrodilló y empezó a chupar esa verga dura como si no hubiera mañana, tragando saliva y salivando como una loca mientras él le agarraba el pelo y la obligaba a ir más rápido. Cuando ya no pudo más, la tiró al suelo y se la clavó a lo bestia, embistiendo con fuerza mientras ella gritaba y se retorcía de placer. La polla entraba y salía de ese coño mojado con un sonido húmedo, y cada vez que la penetraba hasta el fondo, ella soltaba un gemido más fuerte, pidiendo más y más. Él no se detuvo hasta que sintió que su verga empezaba a palpitar y le llenó la boca de leche caliente, corriéndose en su garganta mientras ella tragaba todo como una buena puta. Al final, quedó exhausta, con la ropa desgarrada y el cuerpo marcado por las embestidas brutales, pero con una sonrisa de satisfacción porque sabía que había sido bien follada.