Eddie Dean empotra con fuerza a Val Steele en coño sudado
La polla de Eddie Dean estaba más dura que nunca cuando Val Steele se arrodilló frente a él con esos labios rojos y húmedos, listos para chupársela hasta dejarla limpia. El lubricante resbaladizo cubría cada centímetro de su grueso tronco mientras ella le lamía las pelotas con la lengua, sintiendo cómo se le ponían tiesas y pesadas bajo su boca. Eddie la agarró del pelo con fuerza, empujando su cabeza contra su entrepierna mientras le follaba la boca sin piedad, haciendo que Val no pudiera respirar más que entre gemidos ahogados. Entre saliva y gruñidos, ella se limpió los restos de saliva de la barbilla con el dorso de la mano antes de girarse de espaldas, mostrando ese culo redondo y prieto que tanto le ponía a Eddie. Él le escupió en el coño mojado de sudor y excitación, sintiendo cómo los jugos resbalaban entre sus dedos al abrirle las nalgas con ambas manos. Val jadeaba como una perra en celo mientras él le clavaba la polla hasta el fondo, empotrándola contra la pared con cada embestida que le dejaba sin aliento. Su coño apretado chupaba cada envite como si no quisiera soltarlo, y Eddie no pudo aguantar más: le agarró las caderas con fuerza y se corrió dentro de ella, llenándola hasta que la leche le resbaló por las piernas. Val se dejó caer sobre la cama, con el coño temblando y los muslos pegajosos, mientras Eddie le lamía los dedos aún cubiertos de sus propios fluidos, saboreando cada gota. Ella no pudo evitar gemir de nuevo cuando él le mordisqueó el pie descalzo, lamiéndole los dedos uno por uno mientras le susurraba lo puta que estaba. La escena terminó con Val completamente entregada, con la cara contra el colchón y las piernas abiertas, mientras Eddie le seguía metiendo los dedos en el culo para alargar su orgasmo hasta que no pudo más.