Indica Marie se deja montar bruto hasta correrse
Ethan la tenía loca desde que la vio en el backstage con esos tacones que le apretaban el culo como un guante, la polla ya dura imaginando cómo le iba a empotrar ese culito prieto que escondía bajo ese short ajustado. Ella no se hizo de rogar, se quitó la tanga en dos segundos y se tiró bocabajo sobre la cama oliendo a sexo y a sudor, con las piernas temblando de anticipación mientras él le escupía en el coño para que se le humedeciera más rápido. Ethan no perdió tiempo, le agarró las caderas con fuerza y le metió la verga de una sola estocada hasta tocarle las pelotas en el fondo, haciendo que Indica soltara un aullido de dolor mezclado con placer que resonó en toda la habitación. La empezó a embestir como un animal, con los huevos golpeándole el clítoris cada vez que se hundía hasta la raíz, mientras ella se agarraba a las sábanas con los puños crispados y gritaba que no parara, que le diera más duro. Él le lamió el lóbulo de la oreja antes de morderle el cuello y susurrarle al oído que esta noche iba a dejarla bien llena, que le iba a reventar el coño con cada embestida hasta que le saliera el esperma por la boca. Indica se corrió la primera vez cuando él le metió dos dedos en el culo mientras le chupaba los pezones duros como piedras, pero Ethan no se detuvo ahí, siguió dándole con todo, con la polla resbaladiza por el jugo de ambos y los muslos cubiertos de una mezcla de sudor y lubricante casero. Cuando sintió que se le venía la corrida, la sacó de sopetón, se arrodilló frente a ella y le apuntó la verga a la cara, exigiendo que se tragara cada gota de leche espesa que le iba a escupir en la boca entreabierta. Ella obedeció sin dudar, con los ojos llorosos de placer y los labios pegados al glande mientras tragaba con ansias el semen caliente que le inundaba la garganta, sintiendo cómo se le resbalaba por la barbilla antes de que él le diera una palmada en el culo y le ordenara que se limpiara con la lengua.