Juego sucio: apostando el culo en un video game
El chico musculoso no podía creer que su rival de siempre le hubiera propuesto una apuesta tan caliente: el perdedor se dejaba follar sin condón. La tensión era insoportable mientras jugaban, con los dedos sudorosos en los controles y las pollas cada vez más duras bajo los pantalones. Cuando perdió, el otro no perdió tiempo y lo empujó contra la pared, arrancándole la ropa con brusquedad. Le bajó los jeans de un tirón y le abrió el culo con los dedos, gimiendo al ver lo mojado que estaba. Sin decir nada, le escupió en el agujero y le metió la polla hasta el fondo, haciéndolo gritar de placer. Las embestidas eran brutales, con los muslos del musculoso temblando cada vez que el otro le clavaba la verga hasta las pelotas. El sonido de los cuerpos chocando llenaba la habitación mientras el perdedor le rogaba que no se detuviera. Cuando el otro se corrió, lo hizo con un grito ahogado, llenándole el culo de leche caliente. Quedaron temblando, sudados y satisfechos, con el juego olvidado en el suelo.