Personal de academia le parte el culo al cliente nuevo
El instructor de la academia no podía creer su suerte cuando el nuevo cliente, un morenazo musculoso, se inscribe para clases privadas. Desde el primer día, el tipo no dejaba de mirarle el paquete con esos ojos hambrientos, y cuando le tocó el turno de masaje, el personal no pudo resistirse a meterle mano entre las nalgas. El cliente, bien caliente, se dejó chupar la polla como un profesional, gimiendo cada vez que el instructor le metía los dedos hasta el fondo. La cosa se puso más intensa cuando el moreno se arrodilló y le empezó a mamar la verga con tanta fuerza que el personal casi se corre en su boca. Pero el verdadero espectáculo fue cuando el cliente se puso a cuatro patas y le pidió que le rompiera el culo bien duro. El instructor no lo pensó dos veces y le metió la polla hasta el fondo, escuchando cómo el tipo gritaba de placer cada vez que le clavaba las embestidas. El sudor les caía a chorros mientras el personal le agarraba las nalgas y le daba con todo, sintiendo cómo el culo del cliente se apretaba alrededor de su verga. Al final, el instructor se sacó la polla y le llenó la espalda de leche caliente, dejando al cliente temblando de satisfacción. Fue una sesión de entrenamiento que ninguno de los dos olvidaría.