Joven cachondo se excita al ver a su amigo meando en la calle
El tipo estaba en el balcón fumando un cigarro cuando vio a su roomie sacando la polla en plena calle para orinar, y no pudo evitar acercarse sigilosamente para espiar. La verga del chico estaba dura como una roca, goteando un poco de pis, y el voyeur se lamió los labios al ver cómo el líquido caliente salpicaba el asfalto. Sin pensarlo dos veces, se coló detrás de él y le agarró la polla con fuerza, haciendo que el otro se sobresaltara pero no se quejara. El contacto fue eléctrico, los dedos del mirón acariciaban el tronco grueso y venoso, sintiendo cómo el corazón del otro latía acelerado. El rojo se corrió de gusto al sentir la mano ajena masturbarlo con movimientos firmes, y el voyeur no pudo resistirse a chupar la punta, saboreando el resto de pis que aún quedaba. Las embestidas se volvieron más intensas, el tipo empotraba la polla en la boca del otro mientras gemía sin control, hasta que al final le explotó en la garganta con un chorro caliente que lo dejó temblando. La escena terminó con los dos jadeando, el piso lleno de semen y pis, y la promesa de repetirlo otra vez.