John Gay demuele este culo gordo como si fuera su puta
¿Alguna vez te has preguntado qué haría un macho como John Gay si te tuviera de rodillas frente a él? Imagínate que te reta con esa sonrisa de confianza, asegurando que ni siquiera podrás aguantar sus dedos antes de que tu culo se ponga a temblar. Te lo juro, ese hijo de puta sabe exactamente cómo hacer que suplices, cómo gemir sin poder controlarte cuando su polla gruesa te estira de una sola embestida. Empieza despacio, solo para demostrar que tiene el control, pero cuando sientes sus dedos clavándose en tus nalgas, ya estás a punto de rogar que te empotre de una vez. La primera estocada te hace morder la almohada, tan dura que casi no puedes respirar, y cuando acelera el ritmo, cada golpe hace que tu cuerpo rebote como un muñeco. Escuchas sus gruñidos cerca de tu oreja, sintiendo su aliento caliente mientras empuja hasta que tus caderas chocan contra su pelvis. Te juro que en ese momento no piensas en nada más que en lo bien que se siente ser usado así, como si solo existieras para servirle de agujero. Cuando finalmente se corre dentro de ti, lo único que quieres es que repita, porque nadie te había follado así, dejándote tan mojado que sientes su leche espesa escapando entre tus piernas. Y en ese momento, mientras recuperas el aliento, solo piensas en una cosa: ¿cómo demonios voy a olvidar esta verga?