Komal le muestra el culo a su cuñado mientras él la mira con envidia
—Ahora verás lo que te pierdes, cabrón— susurra Komal mientras se inclina y le muestra el culo redondo y perfecto a su cuñado, que la mira con los ojos llenos de rabia y deseo. Ella sabe que él siempre ha querido follarla, pero ahora que está con Goldx, quiere que sufra viéndola gozar. Se agacha y separa las nalgas, dejando ver su coño mojado y el agujerito rosado que tanto anhela. Goldx no pierde tiempo y le clava la polla gruesa de una estocada, haciendo que Komal gima fuerte mientras su culo se ajusta a esa verga dura. Él la agarra de las caderas y la empotra contra la pared, embistiendo con furia mientras ella se retuerce de placer. Los gemidos de Komal se mezclan con los gruñidos de Goldx, que la penetra hasta hacerle tocar el cuello del útero. El cuñado, impotente, solo puede ver cómo su polla flácida no puede competir con la de Goldx, que sigue follando a su cuñada como si fuera una puta en celo. Komal se corre en su cara, gritando de placer mientras Goldx le llena el culo de leche caliente. Cuando terminan, ella le sonríe al cuñado con malicia y le dice: —La próxima vez, te haré chupar lo que quedó de él—, dejándolo con las ganas y la vergüenza de haber perdido a la mujer más caliente de la familia.