Kryz Xxx se come el desayuno con su polla bien dura
Kryz Xxx lleva días al borde de la locura, imaginando cómo se sentiría vengarse del exnovio de su novio actual, ese cabrón que se lo chupó hace meses y todavía se jacta del sabor de su leche. Esta mañana, antes de que el sol apenas asome, tira de las sábanas y descubre que su novio aún duerme, boca abajo con el culo perfecto al aire, las nalgas prietas marcadas por la tensión. Se arrodilla entre esas piernas, sintiendo el calor que irradia, y con los dedos separa esos cachetes antes de lamer desde el perineo hasta el coxis, escuchando cómo el otro gime dormido, confundido entre el sueño y el placer. Sube las caderas de su novio, dejando el culo en pompa, y escupe un chorro grueso sobre ese ojete rosado antes de empalarlo de una estocada, sintiendo cómo los músculos internos se cierran alrededor de su verga como un guante ajustado. El novio despierta gritando, pero Kryz no se detiene, empujando más fuerte, más profundo, hasta que sus pelotas chocan contra esa piel sudorosa. Escucha cómo el otro pide más, rogando que lo llene hasta el fondo, mientras él acelera el ritmo, jadeando, sintiendo la polla hinchada, lista para reventar. El novio se retuerce, agarrando las sábanas, y Kryz le tira del pelo hacia atrás, murmurando: 'Así te lo chupaba tu ex, ¿verdad, cabrón?'. El orgasmo llega como un relámpago, inundando ese culo con chorros espesos, mientras el novio solloza de placer y rabia. '¿Ves? Mi leche sabe mejor', susurra Kryz antes de sacarse, dejando que la corrida resbale entre esos muslos apretados.