La novia se deja follar en su noche de bodas parte tres
La recién casada no podía esperar a que terminara la recepción, así que en cuanto pudo, arrastró a su flamante esposo a la suite nupcial con una mirada que lo decía todo. Apenas cerraron la puerta, ella se arrancó el vestido de novia con desesperación, dejando al descubierto sus tetas firmes y su coño ya mojado de anticipación. Él no perdió tiempo y la empujó contra la cama, metiendo su polla dura entre sus nalgas mientras ella gemía como una puta en celo. La empotró con fuerza, sintiendo cómo su culo apretado lo envolvía mientras ella gritaba pidiendo más. Las embestidas eran brutales, cada golpe resonando en la habitación mientras sus cuerpos chocaban sudorosos. Cuando él le dio la vuelta para chuparle las tetas, ella le clavó las uñas en la espalda, pidiendo que la llenara hasta el fondo. El orgasmo llegó como un tsunami, corriéndose dentro de ella mientras ella se retorcía de placer, sintiendo cómo su leche caliente la inundaba. Al final, quedaron exhaustos, pero con ganas de repetir una y otra vez.