Desconocida se deja follar en obra abandonada con polla enorme
La desconocida llevaba días coqueteando con el obrero cada vez que pasaba cerca, mostrando sus curvas con esa ropa ajustada que apenas cubría su culo perfecto. Un día, él la atrapó en un rincón oscuro de la obra, empujándola contra el muro mientras le arrancaba el tanga con los dientes. Su coño ya estaba mojadísimo cuando él le metió los dedos, haciéndola gemir fuerte mientras le chupaba los pezones. Ella se arrodilló y empezó a chuparle la polla con desesperación, tragándosela entera hasta la garganta mientras él le agarraba el pelo. Luego la puso a cuatro patas y le clavó la verga hasta el fondo, embistiendo con fuerza mientras ella gritaba de placer. El sonido de sus culos chocando resonaba en el lugar vacío, y cuando él le dio una nalgada, ella se corrió con un chorro caliente que le mojó los dedos. Él se sacó y le explotó toda la leche en la cara, marcándola como suya mientras ella se lamía los labios. El olor a sexo y sudor llenaba el aire cuando se vistieron rápido, sabiendo que esto solo era el principio.