La brasileña gime fuerte al recibir una polla dura por el culo
La brasileña no paraba de mover el culo frente a él, sabiendo que lo volvía loco con cada balanceo de sus nalgas perfectas. Él no aguantó más y la empujó contra la pared, bajándole el short para ver su coño bien mojado y su culo apretado listo para ser penetrado. Con un gruñido, le clavó la polla hasta el fondo, haciendo que ella gritara de placer mientras sus tetas rebotaban con cada embestida. La brasileña gemía como una puta en celo, pidiendo más fuerte, más rápido, mientras él le agarraba las caderas para hundirse más profundo en su culo caliente. El sonido de sus cuerpos chocando llenaba la habitación, y ella no podía evitar morderse los labios cada vez que sentía su polla rozando su punto más sensible. Él aceleró el ritmo, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de su verga, hasta que finalmente se corrió dentro de ella con un rugido, llenándola de su leche caliente. Ella se dejó caer contra él, jadeando, con el culo aún temblando por el orgasmo brutal que acababa de tener. La brasileña no podía creer lo bien que se sentía después de esa follada salvaje, con su cuerpo cubierto de sudor y su coño palpitando por la satisfacción.