El stepdaddy de Zoe Clark le enseña a follar como una perra en celo
El olor a sudor fresco y perfume barato llena la habitación mientras Zoe Clark se muerde el labio, sintiendo cómo la polla dura de su stepdaddy roza contra su muslo bajo el vestido ajustado. Llevan días mirándose de reojo, él fingiendo no notar cómo la tela se le pega al culo cada vez que se inclina para recoger algo, ella imaginando cómo se sentirían esas manos callosas agarrándole las caderas. Hoy, el tensión se rompe cuando él la arrastra contra la pared, le sube el vestido y hace que lo toque, sintiendo el calor de la punta húmeda contra su palma. Zoe gime al notar lo gruesa que es, rozándole los labios con la punta antes de arrodillarse y metersela en la boca hasta que la saliva le chorrean por la barbilla. Las embestidas son profundas, la garganta le arde, pero ella no se detiene, disfrutando el sabor salado mientras él le agarra el pelo y le marca el ritmo. Cuando él la levanta y la tira sobre la cama, Zoe ya está mojada, el coño palpitándole al ver cómo se lubrica la verga con sus propios jugos antes de clavársela de una estocada. Cada empujón la hace gritar, las uñas marcándole la espalda mientras él la penetra a fondo, sintiendo cómo las paredes del coño se ajustan a su polla como un guante. El sonido de la piel golpeando piel llena la habitación, el colchón crujiendo bajo ellos con cada movimiento. Zoe Clark grita al correrse, los músculos del culo tensándose alrededor de él mientras él se vacía dentro, el semen caliente llenándola hasta rebosar. Cuando él se aparta, una mancha blanca le cubre el muslo, prueba de lo bien que la empotraron.