Policía castiga a Natalia Queen por robar ropa con su polla
El uniforme te queda ajustado, pero hoy no es para patrullar: es para cobrar lo que esta ladronzuela te debe. Natalia Queen no paró de provocarte toda la semana, mandándote fotos con esos shorts que robó, rozándose contra tu escritorio cada vez que pasaba. Ahora la tienes de rodillas, chupándote la verga como si fuera su última oportunidad. Sientes cómo sus labios apretados resbalan por tu polla, sus uñas clavándose en tus muslos mientras te la traga entera. Cuando ya no aguanta más, la arrastras hasta el mostrador, le subes el vestido y le arrancas el tanga con los dientes. Su coño está empapado, temblando cuando te la metes de una estocada, haciendo que grite y se agarre a los bordes. La embistes contra la pared, escuchando cómo su culo choca contra tu pelvis, sus gemidos ahogados cada vez que te hundes hasta las pelotas. Le das la vuelta y la montas a lo perro, agarrándole las caderas para clavártela hasta hacerle tocar el cuello del útero. Cuando se corre, grita tu nombre y te clava las uñas en la espalda, pero no te detienes: la vuelves a girar y te la follas en misionero, mirándole a los ojos mientras te vacías dentro. La próxima vez, le quitarás hasta el último centavo... y la ropa también.