Emma Jade se folla al policía en el cuarto trasero de la tienda
La vi entrar sigilosa, con las bragas ya mojadas de solo pensar en lo que iba a hacer. Emma Jade, la ladronzuela de tetitas pequeñas, se había colado en la tienda de empeños con la polla de Billy Boston en mente. Sabía que el policía rondaba por ahí, pero eso solo la ponía más caliente. Se arrodilló frente a él, abriendo la boca como una puta hambrienta, tragándose su verga hasta que los labios rozaron la base. Billy gruñó, agarrándole el pelo mientras ella chupaba con desesperación, los gemidos ahogados por el miedo a que alguien los escuchara. La empujó contra la pared, levantándole la falda y hundiendo los dedos en su coño apretado. Emma mordió su labio para no gritar cuando él la penetró de una estocada, el choque de sus caderas resonando en el silencio del cuarto trasero. Cada embestida la acercaba más a la pared, sus tetitas rebotando con cada golpe. Billy la giró bruscamente, poniéndola a cuatro patas, y le abrió el culo con las manos antes de clavársela hasta que ella sintió el cuello del útero. Emma Jade jadeaba, los ojos cerrados, imaginando que en cualquier momento la puerta se abriría y el policía los pillaría. La idea de ser descubierta la volvía loca, y cuando Billy le azotó el culo, ella se corrió con un gemido ahogado, sintiendo cómo su leche caliente le llenaba la vagina. Se quedó quieta, el corazón latiendo como loco, preguntándose si alguien habría escuchado sus gritos.