Legrand Wolf domina a un chiquito con su polla monstruosa y lo hace tragar
El olor a sudor y lujuria te envuelve mientras agarras a ese chiquito de rodillas, su boca abierta y húmeda lista para recibir tu verga gruesa. Sientes cómo sus labios se cierran alrededor de tu tronco, chupando con desesperación mientras te mira con esos ojitos suplicantes, pidiendo permiso para tragarte entero. Legrand Wolf no tiene piedad, te agarra del pelo y te empuja hasta que tu garganta se llena, sintiendo cada centímetro de tu polla monstruosa deslizándose dentro mientras el chiquito se atraganta y gime, las lágrimas cayendo por sus mejillas. Con la otra mano, le abres el culo apretado, metiendo los dedos sin avisar, sintiendo cómo su agujero se contrae alrededor de tus falanges mientras sigue mamándote como un putito obediente. El sonido de su saliva mezclándose con tus embestidas te excita más, y cuando por fin decides correrte, le sujetas la cabeza y le vacías toda tu leche en la garganta, sintiendo cómo traga cada gota como si fuera su última comida. El chiquito jadea, con la boca llena de tu semen, y cuando te inclinas para susurrarle al oído, le dices: '¿Así te gusta, putita? Pide más si quieres que te rompa el culo después.'