Riley Mitchel se cura la garganta con una polla bien dura
Riley Mitchel llegó al trabajo con un dolor de garganta insoportable, pero su jefe tenía la solución perfecta: una polla enorme para que se la tragara hasta el fondo. El muy puto no perdió tiempo y se arrodilló frente a su jefe, abriendo bien la boca para que le metiera su verga gruesa hasta la garganta. Las embestidas eran brutales, el sonido de los gemidos llenaba la oficina mientras Riley se ahogaba con cada empujón. Su jefe lo agarró del pelo y lo obligó a chupar más fuerte, sintiendo cómo su polla palpitaba dentro de su boca. Después de dejarlo bien empapado de saliva, lo volteó y lo empotró contra el escritorio, metiéndole el dedo en el culo antes de clavarle su verga hasta el fondo. Riley gritaba como una puta mientras su jefe lo follaba sin piedad, sintiendo cómo su polla entraba y salía de su culo apretado. El ritmo era frenético, los golpes secos resonaban en la habitación mientras Riley se corría sin tocarse, solo con el placer de sentirse lleno. Su jefe no tardó en explotar dentro de él, llenándolo de leche caliente mientras gemía como un animal. Al terminar, Riley se quedó jadeando, con la polla aún dura y el culo bien abierto, satisfecho de su tratamiento alternativo.