Alexis Fawx reta al chad alva a complacerla en el bosque
El crujido de las hojas bajo tus botas te distrae por un segundo, pero el olor a miel que desprende el coño de Alexis Fawx, recién atascada con su auto en el camino de tierra, te devuelve de golpe a la realidad. La madura te mira con esa sonrisa de putita segura, mordiéndose el labio mientras te reta: '¿Crees que puedes hacerme gemir como ella merece, chad?'. Te agarra la polla con esos dedos rápidos, te la chupa sin aviso hasta que la tienes dura como una piedra, y entonces te empuja contra un árbol, desabrochando tu pantalón con urgencia. Sientes cómo su lengua recorre tu tronco, cómo su saliva te lubrica antes de que te clave de una estocada, empalándose hasta que las caderas chocan. La agarras del culo, redondo y prieto, mientras ella te reta a durar, a no ser el primero en romperse. Te clava las uñas en la espalda cuando metes los dedos en su coño, sintiendo cómo late alrededor de tu polla, cómo la putita gime cada vez que le mordisqueas los pezones. La volteas contra un tronco, le separas las nalgas y la embistes en doggy, escuchando cómo sus gritos se mezclan con el sonido de la piel chocando. La follas hasta que ella te suplica que no pares, hasta que la sientes tensarse alrededor de tu verga, y entonces te corres dentro, sintiendo cómo se derrite contra ti. Mientras te recuperas, ella te mira con esa sonrisa de victoria, pensando en que nadie la hace acabar así, en que quizás este chad sí sabe lo que hace.